De Morales a la Ermita del Cristo pasando por la Fonfala

   Iniciaremos nuestra ruta partiendo del Ayuntamiento de Morales del Vino en la Calle Cortinal, este edificio era una “casa solariega” particular que el ayuntamiento adquirió y transformó en oficinas municipales a finales del siglo pasado, a pocos metros se encuentra Palacio del Obispo de Luelmo y Pinto con fachada realizada en piedra mollar salmantina (la típica arenisca amarillenta o naranja que conforma las casas de la Tierra del Vino y la vecina Salamanca), en el que destaca los tres escudos de la familia del obispo, continuamos nuestro camino pasando por la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, tiene una planta rectangular, de tres naves, separadas por grandes arcos formeros y construida en sillería, cuya fábrica se concluyó en 1522, motivo por el que en ella aparecen elementos arquitectónicos del gótico tardío.

   Continuaremos por las callejuelas de Morales donde tendremos dos opciones, ir a la Fonfala directamente o hacerlo por un recorrido algo superior pasando por la localidad de Pontejos del Vino.

   Si nos decidimos por la opción más corta (9,3 Km), continuaremos por la Calle La Cabaña, para disfrutar de varias viviendas cotidianas de arquitectura popular en barro, adobe y en piedra de “mollar” salmantina. En el municipio son destacables también la presencia de bodegas, frescas y bonitas que se utilizaban para la elaboración del vino que da el apellido al pueblo. Abandonaremos el municipio por un camino descendente entre fincas, tierras de cultivo y verdes praderas.

   Poco después, atravesaremos por un paso elevado un ramal de la autovía, hasta llegar a un cruce con la carretera de Zamora/Pontejos donde se incorporara la opción larga de esta ruta.

   Si hemos optado por la opción larga (15,3 Km), nos dirigiremos a la localidad de Pontejos del Vino, para ello tomaremos el camino que nos llevara a la Quesería de Vicente Pastor, donde podrás adquirir uno de los mejores quesos de la D.O. Queso Zamorano. Tras una cuesta exigente podremos coger un poco de aire contemplando las vistas del pueblo desde el denominado Balcón de Morales.

   Continuaremos por anchos caminos hasta llegar a la localidad de Pontejos del Vino, dejaremos a un lado su iglesia parroquial, en su interior destacan interesantes tallas, en Pontejos también podemos contemplar una casa con escudo tallado en piedra que se encuentra situada frente a la espadaña de la iglesia.

   Saldremos de Pontejos del Vino en dirección a la vecina localidad de Arcenillas, pasamos por la Fuente del Caño y tras una pequeña subida giraremos a la izquierda para iniciar un agradable descenso.

   Continuamos por caminos rodeados de tierras de cultivo, atravesaremos recto la carretera que une Morales del Vino y Arcenillas y tras continuar por un camino en peor estado llegaremos a la carretera que une Pontejos del Vino con Zamora que deberemos de seguir durante aproximadamente 1 km. hasta unirnos a la opción corta de la marcha que nos cruzara de izquierda a derecha.

   Continuaremos por un ancho camino rodeados de tierras de cultivo, principalmente de cereales y maiz, también contemplaremos naves y terrenos dedicados al ganado ovino. Estamos muy próximos a la Fonfala, donde disfrutaremos de un pequeño descanso mientras podemos contemplar su fuente y su verde pradera.

   Aquí se celebraba el Día de la Fonfala, en Pentecostés, actualmente se sigue festejando con una merienda y juegos en la pradera del Cristo, aunque antiguamente se realizaba en “la Fonfala”, este paraje de pradera natural y un manantial.

   En pocos minutos llegaremos a la Ermita del Cristo de Morales, donde cada 9 de Mayo se celebra la popular Romería del Cristo de Morales de gran tradición y devoción no solo en Morales, sino también en su comarca de Tierra del Vino y en la propia ciudad de Zamora. Tras la visita obligada al interior de la ermita, podemos disfrutar de la pradera y coger fuerzas para retomar el regreso a la localidad de partida.

   Por una vía de servicio paralela a la nacional nos aproximaremos a Morales del Vino, donde tenemos un punto complicado de la marcha ya que tendremos que circular durante unos centenares de metros por una concurrida vía por la que se accede a la población y que pide a gritos un carril bici compartido para integrar y acercar la Ermita del Cristo a Morales del Vino.

   Entramos a Morales del Vino por la Calle de Zamora, donde volveremos a disfrutar de varios caserones, hasta llegar de nuevo al punto de partida.